Migrar los datos: la fase que se subestima siempre
El sistema nuevo no arregla los datos viejos. Los hereda, y con ellos hereda veinte años de criterios distintos.

La fase que se subestima
En los cronogramas de proyecto, la migración de datos suele aparecer como una línea corta cerca del final. En la práctica es la actividad que más veces retrasa una puesta en marcha, porque nadie sabía en qué estado estaban realmente los datos históricos.
El sistema nuevo no limpia nada: hereda lo que había, incluidos veinte años de criterios distintos aplicados por personas distintas.
Qué se encuentra siempre
- Duplicados que nadie había detectado porque el sistema antiguo no comprobaba.
- Campos usados para otra cosa: un comentario en el campo de dirección, un código en el de teléfono.
- Registros incompletos de una época en que ese dato no se pedía.
- Codificaciones inconsistentes por cambios de criterio a lo largo de los años.
- Datos personales que no deberían seguir ahí según el plazo de conservación aplicable.
Qué migrar y qué no
La pregunta se resuelve mal por defecto: se migra todo por si acaso. Migrar todo multiplica el trabajo de limpieza, arrastra problemas al sistema nuevo y, con datos personales, puede contradecir la obligación de no conservarlos más de lo necesario.
| Tipo de dato | Decisión habitual |
|---|---|
| Maestros activos | Migrar, tras limpieza |
| Maestros inactivos | Valorar; a menudo basta el archivo |
| Movimientos del ejercicio | Migrar |
| Histórico antiguo | Conservar en archivo consultable, no en el sistema |
| Datos personales fuera de plazo | No migrar; depurar |
| Documentos adjuntos | Decidir explícitamente; suelen ser el volumen |
Quién valida
La validación no puede recaer en el equipo técnico: quien sabe si un cliente está bien migrado es quien trabaja con ese cliente. Reservar tiempo de las personas del negocio para revisar muestras es parte del proyecto, y cuando no se planifica se hace mal y deprisa la semana anterior.
El plan de vuelta atrás
Antes del cambio hay que tener escrito qué se hace si la migración falla a mitad: hasta qué punto se puede revertir, cuánto tiempo lleva y quién decide abortar. Improvisar esa decisión un domingo por la noche es la peor circunstancia posible para tomarla.
